Unos panecillos sabrosos con una miga tierna y jugosa. Son ideales para acompañar cualquier plato aunque sólos, pellizco a pellizco, son un visto y no visto.
La receta es del libro 200 recetas de pan (Ed. Blume) Es un libro completo que da muchas ideas variadas y originales. En el blog Pienso, luego cocino tenéis una reseña de éste, no os lo perdáis.
Ingredientes
475 gr de harina de fuerza
275 ml de agua
3 cucharadas de aceite
2 cucharaditas de levadura de panadero
½ cucharadita de pimienta
1 cucharadita de sal
1 pizca de azúcar
8 ramitas de cebollino picado
100 gr de habitas frescas
200 gr de queso de cabra
Leche para pincelar
Total: 10 panecillos (según tamaño)
Preparación
En un bol mezclamos la harina junto con el resto de ingredientes sólidos. A parte, mezclamos el agua y la sal e incorporamos poco a poco el resto de ingredientes ya mezclados. Mezclamos hasta que el agua se incorpore a la mezcla y amasamos hasta conseguir una masa elástica y deje de ser pegajosa.
Tapamos la masa con film y dejamos reposar hasta que duplique su tamaño, este será el primer levado.
Pasado este tiempo, estiramos la pasa e incorporamos las habitas y el queso de cabra troceado, amasamos de manera que queden distribuidos de forma uniforme por toda la masa. Cortamos porciones del tamaño deseado de los panecillos e introducimos cada porción en un molde individual. Cubrimos y dejamos que suban durante una hora aprox, o hasta que doblen el tamaño.
Pintamos cada panecillo con leche y espolvoreamos con pimienta molida.
Horneamos a 220º durante 20 minutos o hasta que la superficie esté dorada.
Retiramos sobre una rejilla para enfriar.
NOTA: Si no disponemos de moldes individuales lo podemos hacer en uno grande o formar bolas que dispondremos directamente sobre la bandeja del horno.
A la hora de amasar, espolvoreamos harina sobre la mesa de trabajo para evitar que se adhiera la masa.
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