Éste fue el plato principal de la cena de Nochevieja. Es un plato suculento, de categoría, festivo y con un delicado contraste de texturas y sabores.
Esta vez se trata de solomillo de avestruz. No es fácil encontrar este tipo de carne, yo lo compré en Eismann, empresa de venta de congelados a domicilio, pero si no lo encontráis se puede sustituir por cualquier otro tipo de carne, especialmente carne roja. En este caso ya viene totalmente condimentada y adobada por lo que resulta muy fácil su preparación, sólo es necesario descongelar y cocinar.
A continuación os presento la receta, es muy fácil y resulta deliciosa.

Ingredientes
Solomillo de avestruz (en este caso congelado)
200 gr de arándanos
4 cucharadas de azúcar
1 chorrito de coñac
Medio vaso de agua
Aceite
Fideos chinos para decorar
Preparación
Empezamos con la salsa. Ponemos los arándanos y el azúcar en un cazo con el medio vaso de agua. Reservamos unos cuantos arándanos para decorar. Cuando empiece a hervir, bajamos a fuego medio y dejamos reducir durante unos 25 minutos. Cuando queden 5 minutos, añadimos el coñac y reducimos.
A continuación pasamos los solomillos de avestruz ya descongelados por la plancha con un poco de aceite hasta que queden dorados.
A parte, en una sartén con abundante aceite caliente, freímos los fideos chinos unos segundos y los sacamos a un plato con papel absorbente para eliminar el aceite sobrante.
A la hora de emplatar, disponemos la salsa en el fondo del plato. Colocamos el avestruz encima y ponemos los fideos crujientes. Decoramos con los arándanos restantes.

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