Cuando hablamos de postres inmediatamente nos viene a la mente esos caprichos dulces y copiosos a base de cremas, chocolate, bizcochos... pero de postres ligeros también vive el hombre y sino mirad este carpaccio de piña ligero y diferente con el toque fresco que le aporta la menta y el jengibre.
Si lo acompañamos de unos frutos rojos seguro que será el broche final de una gran comida y obtendremos nuestra ración de fruta diaria.
Ingredientes
1 piña natural
Frutos rojos (grosellas y arándanos)
Menta fresca
1 trozo de jengibre fresco
Mezcla de pimientas
Preparación
Pelamos la piña y la cortamos en láminas tan finas como sea posible a modo de carpaccio.
Disponemos el carpaccio en el plato de servir de manera que vamos intercalando las láminas unas con otras.
Rallamos encima un trozo de jengibre y picamos la menta fresca que también se la añadimos por encima. Decoramos con unas grosellas y arándanos y espolvoreamos todo con un poco de pimienta molida.
NOTA: Para cortar la piña tan fina puede ser útil una mandolina aunque con un cuchillo bien afilado también es posible.
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